Cómo orientarse en la normativa sobre alquileres de corta duración: lo que anfitriones y huéspedes deben saber.
Uno de los desafíos legales más importantes a los que se enfrentan los anfitriones de alquileres de corta duración en estas ciudades son las normativas de zonificación y uso del suelo. Por ejemplo, en San Diego, los alquileres de corta duración solo están permitidos en determinadas zonas, mientras que en Los Ángeles los anfitriones deben obtener un permiso para operar legalmente. Tras obtener un permiso, los anfitriones solo pueden alquilar durante 120 noches. Posteriormente, se requiere un segundo permiso «extendido», que exige una tarifa adicional de $900 y notificar a todos los vecinos circundantes. En Palm Springs, los anfitriones deben obtener un permiso de alquiler vacacional y un permiso TOT antes de alquilar su alojamiento. Además, recibir 3 o más infracciones en un período de 24 meses podría resultar en la pérdida definitiva del permiso.
Otro asunto legal crucial que los anfitriones deben conocer es la posible responsabilidad por accidentes o lesiones en su alojamiento. Plataformas como Airbnb y VRBO ofrecen pólizas de seguro a los anfitriones, pero estos también deben consultar las leyes y normativas locales para determinar qué tipos de seguro o cobertura de responsabilidad civil podrían necesitar contratar.
Además de los asuntos de zonificación y responsabilidad civil, estas ciudades han comenzado a imponer normativas sobre los alquileres de corta duración para proteger la disponibilidad de viviendas asequibles. Por ejemplo, en Seattle, los alquileres de corta duración solo se pueden ofrecer si son la residencia principal del anfitrión, y los anfitriones deben obtener una licencia de operador de alquileres de corta duración.
El panorama legal de los alquileres de corta duración en estas ciudades puede ser complejo y variado. Plataformas como Airbnb y VRBO han implementado medidas para garantizar el cumplimiento de las leyes locales, pero los anfitriones deben investigar por su cuenta las leyes y normativas locales, así como cualquier posible asunto de responsabilidad civil, antes de alquilar su alojamiento.
